Page 68 - 2020
P. 68
Pehuenche o Pewenche
Gente del pewen, el fruto de la araucaria.
Este pueblo, que básicamente es una rama geográfica de los mapuche de más
al sur (entre el Biobío y el Toltén) es fundamental para comprender el origen de
los chiquillanes, puelches, huarpes, huambalíes, ranqueles y manzaneros, todos
históricamente asociados al territorio de Ñuble.
Probablemente todos ellos fueron la base étnica previa, el tronco racial común
y a la vez diverso que luego conformarían a los genéricamente llamados “pehuen-
ches”, una vez ocurrida la total “araucanización” (siglo XVII) de las tribus de las
pampas de éste y el otro lado.
Lo cierto es que los mapuche-pewenche era la base ancestral que habitaba la
región cordillerana, tanto de Ñuble como del Neuquén. Su lengua no fue conocida
por los españoles y, se supone, difería del madungun y del huarpe, aunque quizá
corresponda a la desaparecida lengua millcayac que registran los cronistas.
El término histórico de “pehuenche” es de origen araucano y significa “gente
de las araucarias”. Entre 1651 y 1653 los jesuitas registran datos diversos. El fa-
moso jesuita y cronista del Reyno de Chile, Diego de Rosales descubre la extensa
nación pewenche. Apunta: “Desde los confines del Perú, por espacio de 200 leguas, está
despoblada la cordillera hasta que, en la altura del 38, han asentado su alojamiento los
indios peguenches (pewenche) y por muchas partes tienen paso lo más del año, como por lo
del cacique Guembalí (Huenpali, Wenupali), Guinobilu (Huenuvilu, Wenufilu), Cadel-
milla y los indios de guerra, aunque haya mucha nieve, pasan poniéndose unos zapatos, que
hacen de coleos (koliwe), anchos como chapin (chanclo), con que se pasan, sin hundirse,
cuando quieren”.
Como hemos dicho, se desconoce la filiación exacta de estos pehuenches con
otras etnias del área. Y quizá a una rama de ellos aludían los cronistas y la tradición
chillaneja cuando hablaban de “los indios corsarios”. El cronista colonial Mariño
de Lovera los describe como “delgados y sueltos, no menos dispuestos y hermosos porte,
ojos grandes y rasgados y cuerpos bien hechos y altos”.
Esto hace pensar que en verdad pertenecerían a un tronco diferente al ADN
mapuche que tiene características bien distintas. Según Rodolfo Casamiquela
(1990), hacia el siglo XVIII los pehuenches primitivos desaparecen y el término
pasa a designar a dos grupos étnicos distintos, ambos cazadores y recolectores
convertidos en pastores montados, que este autor denomina pehuenches austra-
les y pehuenches boreales, separados entre sí por los ríos Agrio y Neuquén (lado
argentino) y entre Lonquimay y el Maule (lado chileno).
Los pehuenches aprovechaban en gran medida el piñón, fruto de la Araucaria
68

