En los campos, los productores frutícolas describen realidades disímiles, aunque, en términos generales, han ido superando las dificultades con cuadrillas gestionadas por contratistas, de hecho, contrario a lo que se esperaba, en algunos huertos hay cosecheros bolivianos, pese a que hasta ahora no se ha implementado la llamada visa laboral temporal.
“Los productores de arándanos empezaron un poco débiles hace unas dos semanas, pero ahora ya están trabajando en forma normal”, sostuvo Carlos González, presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble.
Álvaro Gatica, productor y exportador frutícola, y dirigente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, reconoció que “hay muchos productores que están con problemas todavía para llenar sus vacantes, hay muchos que han llenado sus puestos con contratistas. Nosotros estimamos un déficit de trabajadores sobre el 30% en los campos”.
Para esta temporada existen proyecciones positivas, particularmente en el mercado de Estados Unidos, donde por segundo año consecutivo los arándanos de Ñuble y Biobío podrán ingresar sin fumigación en destino, en virtud del Systems Approach acordado entre las autoridades de ambos países.
En Ñuble hay un total de 4.023 hectáreas de arándanos plantados (Catastro Frutícola de 2019), lo que representa el 21,9% del total nacional.