La jornada comenzó con un tibio sol de atardecer, propicio para la cata de una amplia variedad de cervezas artesanales. Cuerpo, color y sabores intensos fue lo que más llamó la atención de los improvisados catadores, quienes probaron diversos tipos de la bebida a través de marcas como Primator, LEV, Czechvar y Slávia.

La destilería también puso a disposición del público su amplia gama de destilados y licores, que poco a poco se van insertando en el mercado chileno, entre ellos, el destilado de pera Williams (Summer Bartlett), el producto estrella de la planta ubicada en Quillón, elaborado con frutas cosechadas en la zona central.

Hasta Quillón llegó también el embajador de República Checa en Chile, Josef Hlobil, quien además fue uno de los organizadores y promotores de la Noche de la Cerveza Checa, buscando forjar una unión más profunda entre ambas naciones y generando puentes de intercambio comercial y cultural.

“Esta fiesta es muy importante, porque trae nuestra cultura a Chile a través de una empresa checa muy importante, como lo es Rudolf Jelínek, que además es la inversión más importante de nuestro país acá, en el rubro agropecuario. Para nosotros como embajada es muy importante hacer más conocida a la República Checa entre la población chilena. Esta también es la mejor forma de decir que nuestro país está aquí y tiene la mejor intención de invertir y trabajar en Chile. Debo mencionar también que además de Rudolf Jelínek tenemos otras compañías checas realizando inversiones en el mercado chileno, lo que viene a incentivar a otras compañías a venir a América Latina y desarrollarse exitosamente”, señaló el embajador checo.

La actividad, organizada por la Embajada de República Checa, la empresa R. Jelínek, el Ministerio de Agricultura checo, Czech Tourism y la Municipalidad de Quillón; contó con estrictas medidas sanitarias para evitar contagios por Covid-19.